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domingo, 24 de mayo de 2009

TENIS - ROLAND GARROS – LA RIVAL DE LA TIGRENSE GISELA DULKO SERÁ LA ALEMANA GRONEFELD

La alemana Anna Lena Gronefeld (50ma), quien hoy venció a la francesa Amelie Mauresmo (16ta) por 6-4 y 6-3 y el próximo miércoles será la rival de la argentina Gisela Dulko, quien se impuso a la austríaca Tamira Paszek por 6-1 y 6-3.

Para Mauresmo fue la 15ta. participación en Roland Garros, donde lo máximo a que llegó fue dos veces a los cuartos de final.

Hoy, ante la joven jugadora alemana nada pudo hacer y cayó sin ningún tipo de atenuantes en 1 hora y 17 minutos.

La veterana jugadora francesa, al concluir el partido y en conferencia de prensa, expresó: "Puede haber sido mi última presencia en Roland Garros. Acá tengo mucha presión y lo siento cuando juego".

Vitico ex Riff, amigo de Pappo Napolitano, revela su intimidad en su domicilio en el Delta del Tigre

A los 61 años “Vitico”, dice que no puede tocar con gente de su edad. Asumido como un rockero conservador, confiesa extrañar “horrores” a Pappo.

"Soy una mezcla de Sid Vicious con Indiana Jones". Eso dice Víctor Bereciartúa, más conocido como Vitico, de 61 años, mientras aborda una balsa que no tiene motor, sino remos. No la construyó para naufragar sino para cruzar el río Luján y llegar a su casona en el delta del Tigre. Y rema un domingo a la mañana temprano, con su reglamentaria campera de cuero negra, su jopo entumecido y unos borcegos de explorador. Vitico lo dijo, el cruce exacto entre Sid e Indiana. Pero inmediatamente desmitifica: "Parece soñada esta situación, pero estoy cansado de hacerlo todos los días. Imaginate, volvés de tocar en el conurbano a las 5, estás averiado, la Trafic te deja en el embarcadero, y tenés que cruzar. Es tremendo. Además, en verano está el tema de la humedad y los mosquitos, y en invierno ni te cuento. Hay que calentar esto". "Esto" es el destino de la navegación fluvial de 10 minutos, una construcción mecano traída especialmente desde Chicago en 1910. Allí, Vitico vive solo desde hace 15 años. "Esta casa no me vino de arriba. Le compré la mitad a mi viejo y el resto de mi laburo me sirvió para mantenerla", confiesa. Los ambientes son amplios, los techos altísimos y los detalles bizarros. Por ejemplo, hay azulejos negros con el sobreimpreso de la tapa de Que sea rock, uno de los últimos discos de Riff. Cierto, para quien todavía no lo sepa, Vitico fue socio mayoritario de Riff junto a Norberto "Pappo" Napolitano, a quien extraña de una manera indescriptible. "La locura está relacionada con la genialidad. Pappo me hizo creer en eso. Keith Moon también", dirá en un momento de la charla este instrumentista noble que ahora está al frente de un proyecto más personal. Cómo será de personal, que el nombre es una mutación rockera de su alter ego: Viticus. "Como Pappo seguía haciendo sus cosas, yo decidí empezar con las mías y me fui al lago Titicaca, donde mis sobrinos tenían un bar. Llegué y armamos un combo con el que hacíamos temas míos y de Riff con guitarras acústicas. Estuvimos un mes ahí, en Copacabana, y a la vuelta empezamos a tocar aquí arriba", cuenta sobre el big bang de Viticus. "Arriba" es el altillo, el cuarto que albergó a la última formación de Riff y el siguiente espacio en la visita guiada. En la sala sobresalen equipos vintage y un monumental póster de Riff en Obras, de la fecha en la que se grabó Riff en acción. También están desparramados un par de números de la revista Hombre y un CDR grabado con grandes éxitos de Lynyrd Skynyrd. Tal el mundo privado de Vitico: rock sureño, chicas de calendario y, se supone, la tranquilidad que precede a varias noches de furia.

–¿Qué sos Vitico? Algunos te consideran un bajista confiable; otros, un ícono. –Soy alguien al que le gusta el rock y arma bandas de rock para el disfrute de otros amantes del género tan apasionados como yo. Lo más importante es la banda, la química que pueda llegar a tener. Que te haga mover el pie y digas "coño, estos tipos tocan bien". Pero hay algo de azar para que todo resulte. Como decía Keith Richards, la mejor banda de rock & roll del mundo está cada noche en un lugar distinto. Depende de la adrenalina, de las energías que se crucen, de tantas cosas. –Insisto con tu condición de ícono. Tu bajo Precission, tu pose, el jopo. Más que Indiana con Sid, serías James Dean con Elvis. –Es lo que hay, muchacho. Yo soy muy feliz de poder seguir haciéndolo. Gracias a los chicos (se refiere a su hijo, sobrinos y demás acompañantes en Viticus). Ellos se alimentan de mi experiencia; yo, de sus ganas, y así todo funciona muy bien. Esto es fundamental. Nunca tocaría con gente de mi edad. Me siento más cerca de los chicos que de mis congéneres. En realidad, mi único amigo en la música fue Pappo. Respeto al resto, pero con el único que tuve afinidad y cultivé el sentido del humor fue con él. Pappo fue el tipo más gracioso, lejos, de toda la historia del rock en este país. Además, el más talentoso. Tenía un carácter, eso sí. –Te has peleado con él, calculo. –Sí, por supuesto. –¿Piñas? –Algunas veces. –¿Y se vuelve a tener la misma onda después de una gresca? –Se volvió. Fundamentalmente porque el estado en que estábamos cuando sucedían las grescas nos volvía totalmente inimputables (se ríe). –Hace poco te reivindicó Calamaro. Te hizo actuar en un clip, en el que se puso la remera de Viticus. –Andrés es un amigo. Tanto mío como de Pappo. Y siempre estuvo más adelante en su forma de pensar. En este caso, habrá entendido que Viticus representa el rock & roll. Eso sí, el día de la grabación me llamó una productora y me pidió estar a tal hora para charlar con la vestuarista. "Ninguna vestuarista", le dije, acepto la invitación, pero salgo así como soy. Agujas e impresión En sus comienzos, Vitico pasó de La Pesada del Rock & Roll a La Joven Guardia. Un tránsito muy cuestionado en la época. Significaba abandonar la noción de rock como experiencia psicodélica para ponerse a animar carnavales con música beat. Vitico: "De La Pesada me fui porque muchos se picaban y, honestamente, a mí las agujas me dan impresión. Todo bien con las drogas, pero el modelo Pity Álvarez conmigo no va. Para salir a tocar, hay que estar a pleno. En Inglaterra a eso lo tienen muy claro". Vitico dijo "Inglaterra", país que refiere a otro momento clave en su vida. Hacia allá partió en tiempos de Onganía, a principios de los años 1970, con el anhelo de "tocar". A juzgar por uno de sus títulos solistas (No me fue bien en el extranjero), la experiencia no fue todo lo que imaginó. "Estaba de moda la heroína, y tuve un romance con ella. Pero adaptarse a una cultura diferente no es joda. De afuera la mitificás, y después te das cuenta de que los ingleses no son como nosotros. Asimilar una cultura diferente no es lo que quería. Primero fue llegar a la torre de Babel, después fue afianzar la personalidad de un vasco latino y querer irme". –¿Qué hiciste no bien aterrizaste, allá por 1971? –Me esperaba un amigo argentino, pero le alquilé un cuarto a una inglesa. Todo era en inglés y yo no entendía un cuerno. Pero un año me alcanzó para moverme como pez en el agua. Me costó, no fue fácil. Estuve cerca del asunto, pero si hubiera llegado a las grandes ligas, estaría muerto. Tengo una personalidad adictiva desde muy joven. Si bien llegó en tiempos en que las grandes bandas estaban a punto caramelo, complejizando su sonido y demás, Vitico vislumbró el punk antes del punk. Y no sólo eso. Fue tipificado por el mismísimo Pete Townshend (The Who) como el primer punk. "The punk and the godfather fue una miniópera que Pete me escribió. Tenía una letra de mierda", afirma. –No pegaron onda con Pete... –No, era un tipo muy cínico. De tan cínico que era, quizás, hoy se convirtió en pedófilo. Había algo indescifrable en él. Y es probable que sea esto que se descubrió hace poco. Las diferencias mías con Townshend no tienen nada que ver con cosas muy buenas que ha hecho. –Pero qué banda. –Fenomenal. Tuve la suerte de tocar con Keith Moon. Y eso hizo que ahora sea feliz. Cuando volví, yo me puse racional como Pete Townshend, y Pappo mantenía esa cosa inmanejable de Keith Moon. Era frontal y visceral.

Atlético del Rosario le amargó la tarde a Hindú de Don Torcuato

LE SACO EL INVICTO Y LO ALCANZO AL TOPE EN LAS POSICIONES DE LA ZONA A

Resonante victoria del Atlético ante Hindú, al que derrotó por 39 a 27 y no sólo le sacó el invicto sino que con el bonus por try logrado lo igualó en las posiciones y, de paso, se clasificó para disputar el URBA Top 14 cuando aun resta jugar una fecha de la etapa clasificatoria. Los equipos no se guardaron nada y encararon el partido con franca vocación ofensiva, de tal forma que se turnaron para ser protagonistas a lo largo de los 80 minutos. Atlético llegó al descanso con una justa ventaja a partir del buen trabajo de sus backs y la puntería de Rodríguez Gurruchaga. El pateador local erró un solo envío a los palos durante el partido y se lució en la etapa inicial con un drop recto desde 45 yardas.Hasta allí la visita había mostrado algunas falencias, como la que a la salida de un line le permitió a Nievas marcar su segundo try de la tarde. Por eso Hindú salió decidido a recuperar terreno, en tanto el local no mostraba la misma firmeza y veía pasar la pelota más de lo que la jugaba. Promediando la etapa, los de Don Torcuato acentuaron la presión y estuvieron a punto de dar vuelta el partido y el marcador. Sin embargo, tras varios minutos de asedio sobre el ingoal adversario, el equipo que entrenan José Orengo y Gonzalo Del Cerro quebró la resistencia de los forwards rivales y apoyó el try que le permitió estirar la ventaja hasta alcanzar la diferencia que le dio tranquilidad y, así, comenzar a cerrar el partido. Alegría y esperanza en Plaza Jewell por la actuación de un equipo que ha mejorado notoriamente tras un flojo inicio.

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