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lunes, 8 de diciembre de 2008

HOY SERGIO MASSA Y JULIO ZAMORA EN TIGRE FESTEJAN EL DIA DE LA VIRGEN

Además de la clásica Procesión Náutica, habrá fuegos artificiales y culminará con el recital de Luciano Pereyra.

En el marco de la celebración del Día de la Virgen, hoy 8 de diciembre, el Municipio de Tigre invita a participar a todos los vecinos de la Santa Misa, que se llevará a cabo en las calles Lavalle y E. Madero a las 19 hs.

Continuando con la conmemoración, a las 20.30 hs se realizará la Procesión Náutica saliendo desde la Estación Fluvial atravesando el Río Tigre y Luján.

A las 21.30 hs se efectuará el Acto Central en Paseo Victorica y Tacuarí, donde posterior a la Bendición habrá un espectacular show de fuegos artificiales.

El cierre final de los festejos será en el playón de la Estación de TBA de Tigre, con un recital gratuito y al aire libre del cantante Luciano Pereyra.

Invitación al reconocimiento a Renosto en el HCD de Tigre

Boca cometió los mismos errores del pasado

Como en 2006, cuando lo dirigía Ricardo La Volpe, en este Apertura volvió a dejar escapar la chance de liderar en soledad la punta. No pudo con Gimnasia y lo alcanzaron Tigre y San Lorenzo; acecha Lanus

El fantasma del pasado acecha el presente de Boca. Si en 2006, dirigido por Alfio Basile primero y Ricardo La Volpe después, en el tramo final, se quedó y fue alcanzado por Estudiantes, ahora los que lo emparejaron en la punta del torneo fueron San Lorenzo y Tigre. En aquella oportunidad, el que lo alcanzó fue el Estudiantes de Diego Simeone y Juan Sebastián Verón; ahora el Tigre de Diego Cagna (un hombre de la casa), Carlos Luna y Leandro Lázzaro, y el San Lorenzo de Miguel Ángel Russo equipararon posiciones. Y en esta carrera no puede olvidarse nadie del Lanús de José Sand y Luis Zubeldía. Pero lo llamativo es que Boca llegaba a la anteúltima fecha con dos puntos de ventaja y la posibilidad de mantener, al menos, la diferencia frente a un Gimnasia y Esgrima La Plata cuyos integrantes habían anunciado, en los días previos, que le iban a dar pelea a Boca. Ellos cumplieron. Los que no lo hicieron fueron los de Boca, a quienes no les alcanzó la verborragia (o confianza ciega) de la que hace gala todo el tiempo el cuestionado entrenador Carlos Ischia. Este año, al igual que hace dos, Boca puede verse forzado a dirimir sus chances en un desempate que puede ser entre dos equipos o bien en un triangular o, por qué no, cuadrangular. Todo depende de los resultados del próximo domingo. En diciembre de 2006, cuando Boca se vio obligado a dirimir el Apertura con un Estudiantes que lo alcanzó en la punta, el panorama era complicado en la cancha de Vélez. Parecía increíble, pero el equipo llegaba a tal partido con el ánimo por el suelo, como vencido. Bien lo supo aprovechar, en medio de un clima inolvidable, Estudiantes, que a pesar de haber arrancado con una derrota parcial, lo dio vuelta y se llevó el título. Boca aquella vez se quedó con las manos vacías. Ahora la historia pinta similar. Volvió a resignar la punta pero a manos de dos equipos y no de uno, como hace dos años. Y pueden ser tres, si se da todo como para que Lanús también aproveche el salto. Sea como fuere, en La Boca sobrevuela el inolvidable fantasma de La Volpe. Ahora, con Ischia como protagonista.

Sergio Massa: "No aguanté más y me fui a la popular"

Sergio Massa no soportó ver el partido en el palco y se metió en la tribuna. "Lloré como un chico", contó el jefe de Gabinete

No sabés cómo tengo la garganta. Qué querés, entre lo que cantamos, gritamos y el gol de Lazzaro... Te juro que cuando terminó el partido, me puse a llorar como un chico". La voz de Sergio Massa, el Jefe de Gabinete más fanático del mundo, delata que su garganta le pide un descanso. Está emocionado. Eufórico. "Lo dije hace cinco fechas: vamos a salir campeones contra Banfield en Victoria", sentencia mientras se toma un respiro en una estación de servicio de las afueras de Rosario, a punto de pegar la vuelta a puro mate hacia Buenos Aires. "Estuve en el palco todo el primer tiempo, pero no aguanté más y en la segunda parte me fui a la popular", se ríe unos de los artífices de este presente de Tigre. --¿A la popular? --Sí. Por varias razones. Primero, porque los dos goles del Chino Luna no los pude gritar. Y después por cábala... --¿Y eso? --Todo empezó contra Central Córdoba, en la anteúltima fecha del campeonato que ganamos en la B: en el primer tiempo estuve en el palco y el segundo lo seguí desde la popular. Contra Chicago, cuando subimos a Primera, hice lo mismo. Y no quería cambiar ahora que falta tan poco... Con mi mujer (Malena Galmarini), Ezequiel Melaranha (vicepresidente primero de Tigre) y otros amigos, nos fuimos y dio resultado, je. --¿Sufriste mucho? --El primer tiempo lo viví con muchos nervios. Central nos llevó por delante los primeros 15 minutos, pero luego estuve más tranquilo, nunca puse en duda que lo ganábamos. Claro que también tenía el ojo en lo que pasaba en el otro partido, je. La angustia que tenía en el 0-2 no me la saca nadie... --¿En qué momento te sentiste más aliviado? --Cuando terminó. Sé lo que significa este momento histórico para toda la Zona Norte, para Tigre, un club chico que hizo un sacrificio enorme, que nunca salió campeón en 105 años... ¡Qué manera de cantar con los hinchas! --Sí, y qué manera de sufrir tus custodios... --Nooo, para nada. Sé que la gente de seguridad del estadio me miraba, pero les dije que se quedaran tranquilos, que en la tribuna nos conocemos todos. --¿Cómo reaccionaron los hinchas al verte ahí? --Están acostumbrados. Algunos me gritaban "te voy a hacer un monumento" y cosas así (le van a hacer otro por las cloacas en Tigre, así que tendrá 2). La gente de Tigre reconoce mucho lo que hicimos. Pensar que cuando llegamos al club, Tigre se estaba por ir a la C... ¿Sabés qué más cantaban los hinchas? --¿...? --Algunos, que de la mano de Sergio Massa, todos lo vuelta vamos a dar, je. Ahora nos jugamos 106 años en 90 minutos...

Tigre le ganó a todos los que pelean por el título, y cada vez lo acaricia mas cerca

Eso lo convierte en el candidato con más chances si debe haber partidos de desempate entre los primeros. Si igualan en puntos, los de Victoria serán campeones

El sólido equipo que dirige Diego Cagna está a un paso de la gloria futbolística de poder alcanzar el primer título en la división mayor del fútbol argentino, pero a la vez ya es el mejor del Apertura 2008. Esta definición se debe a que es el único de los cuatro que pelean el certamen de primera división junto a Boca, San Lorenzo y Lanús, que le ganó a todos sus rivales que son los protagonistas de este final de campeonato inolvidable. Tigre le ganó a San Lorenzo 1 a 0 en la primera fecha de visitante, a Boca Juniors 3 a 2 en la mismísima Bombonera y a Lanús 3 a 0 en su estadio de la ciudad de Victoria. Invicto ante sus rivales directos del campeonato, es seguido por Boca que le ganó a San Lorenzo (1 a 0) y Lanús (2 a 1), mientras los “granates” derrotaron al equipo de Boedo por 3 a 1. En esta estadística el que tiene todas las de perder es el conjunto que dirige Miguel Angel Russo, que no sumó ni un punto ante los tres restantes candidatos a la corona del Torneo Apertura 2008. ¿Qué importancia tiene estos datos? Si existiera la posibilidad de un mini torneo definitorio entre tres o cuatro equipos, jugarían todos contra todos por puntos, y si hubiese igualdad en unidades y diferencia de goles, el título caerá en manos de quien tenga más ventaja en partidos jugados entre si durante el torneo. Tigre es quien posee en los papeles esa ventaja y sería el campeón. Sería sin dudas un acto de justicia.

"Tenemos más hambre que San Lorenzo y Boca"

Lo dijo Diego Cagna, técnico de Tigre, antes del primer entrenamiento de una semana decisiva para la definición del Apertura. Los tres equipos comparten la punta y son protagonistas de un final para el infarto. "Esto es el paraíso", confesó el entrenador.

Tigre está a las puertas de la gloria. Diego Cagna, el padre de la criatura, todavía disfruta el histórico triunfo conseguido ante Central por 3-2 (el Matador perdía 2-0 y ganó en el Gigante de Arroyito tras 53 años). Una victoria que le permitió llegar a la punta del Apertura, junto a Boca y San Lorenzo, cuando queda una fecha para el final. En la mañana del lunes, minutos antes de la práctica, el técnico se mostró feliz por el presente de su equipo y orgulloso del plantel, que le quiere regalar a sus hinchas el primer campeonato de su historia. "En el 0-2 estaba complicado porque no estábamos jugando en el nivel que teníamos", contó el ex jugador de Argentinos, Independiente y Boca. "Por suerte lo dimos vuelta", resaltó. Pero el triunfo ya pasó y ahora Tigre va por el premio mayor: el título. "Queremos salir campeones aunque la gente nos agradece por lo que hacemos. Este es el segundo torneo que estamos peleando. No va a ser fácil. Tenemos más hambre que San Lorenzo y Boca. Pero lo más importante es que nosotros ganemos nuestro partido", aseguró Cagna. "Lo que estamos viviendo es el paraíso. Además, me puso contento que Lázzaro haya convertido", explicó Cagna sobre el delantero, autor de su primer gol en el certamen que, en definitiva, le dio el triunfo al equipo de Victoria.

Cagna se ilusiona al mismo ritmo que los hinchas

El entrenador del Matador se mostró muy eufórico tras la victoria ante Central, analizó el partido y además calificó de excelente el rendimiento de sus jugadores

Tras la victoria fenomenal de Tigre en Rosario, Diego Cagna salió a dar la cara en los vestuarios para explicar un poco su parecer acerca de los hechos.

"El equipo tuvo paciencia y carácter para remontar el cero a dos. Nunca nos desesperamos a pesar del resultado adverso en los primeros quince minutos. Reaccionamos, estamos en la pelea de vuelta, estamos vivos", deslizó Cagna en primer lugar.

A pesar de la victoria, el ex jugador de Boca se mostró feliz, pero sereno, a la hora de hablar de salir campeón: "No sé si el triunfo fue justo, pero ganamos, y eso que hace mucho que no ganábamos de visitantes. Al principio nos costó soltarnos por el calor, pero después conseguimos acomodarnos mejor".

Aunque destacó la labor de todos sus dirigidos, Cagna le dio importancia a Leandro Lázzaro, jugador que venía de una sequía terrible en este campeonato pero que en el Gigante de Arroyito convirtió el tanto de la victoria. "Estoy contento por él, porque consiguió su gol después de haber luchado mucho para ello", sentenció.

Cagna: "Todavía no ganamos nada"

El DT de Tigre se mostró cauto, pese a que su equipo es uno de los líderes del certamen, a una fecha del final

El entrenador de Tigre, Diego Cagna, destacó que "la paciencia y el carácter" que mostraron sus jugadores fue fundamental para doblegar a Rosario Central por 3 a 2, tras ir perdiendo 2 a 0.

"El equipo tuvo paciencia y carácter para remontar el 0-2. Nunca nos desesperamos a pesar del resultado adverso en los primeros 15 minutos. Reaccionamos, estamos en la pelea de vuelta, estamos vivos", resaltó Cagna.

El técnico de Tigre se mostró feliz, pero sereno, a la hora de hablar no sólo acerca de lo sucedido en la cancha, sino también con respecto al futuro.

"No sé si el triunfo fue justo, pero ganamos, y eso que hace mucho que no ganábamos de visitantes. Al principio nos costó soltarnos por el calor, pero después conseguimos acomodarnos mejor", comentó.

Por último, el entrenador de Tigre afirmó: "Estamos contentos por alcanzar la punta del campeonato, pero debemos mantenernos tranquilos, porque todavía no ganamos nada".

CENTRAL 2 - TIGRE 3. Tigre: la vida es sueño

El título es posible para Cagna y compañía. A los once minutos perdía 2-0 en Rosario, pero con goles de Luna (2) y de Lazzaro dio vuelta la historia y se subió a la punta. Y ahora se esperanza con un desempate. Sergio Massa lo vio desde la popular con la hinchada.

Cumplió, Tigre. Le hizo un guiño a sus ilusiones, a las expectativas, al juego, a su gente. Tenía que ganar y ganó, respetando su idiosincrasia. Y engrandeciendo este presente que lo encuentra en el mejor lugar de toda su historia. Cumplió porque sustentó este indiscutible éxito en su sólido y afianzado funcionamiento. En esa indudable personalidad para imponer ese taca- taca cadencioso en cualquier lugar de la cancha o la maniobra punzante. No aporta ni brillos ni lujos el equipo de Diego Cagna. Ni le sobra talento o riquezas individuales. Ni siquiera asombra o ilumina, pero hay que sacarse el sombrero por su simplicidad y eficacia. La categoría que exhibe. Y hace de la solidaridad una bandera. Y ahí anda. Está a tres puntos de un desempate por el título de campeón. Sería el mejor cierre, al cabo, de un gran año y medio en Primera. Se lo merece, aunque todavía le queda una faena de noventa minutos y pico. Hay razones de peso para entender este triunfo trascendente. Porque Tigre estaba 2 a 0 abajo en un ratito. Sorpresivamente. Y sin embargo se recompuso. Es decir, nunca cambió su forma ni el método que lo distingue. Central arrancó bien, con ambiciones, encendiendo esperanzas. Y ubicó rápido la fórmula para llegar a la red vía Caraglio y el Equi González. Pero ya desde ahí se notó la abismal diferencia que existe entre un equipo seguro y otro endeble. Porque Central nunca se agrandó; al contrario, se tiró para atrás a pesar de las indicaciones de su entrenador. Y porque Castaño no se descontroló y manejó la pelota como si fuesen iguales en el marcador, bien secundado por Rusculleda, Matías Gimenez y Morel. Dio un recital ese flaco desgarbado. Y todo Tigre giró a su alrededor. Toque para un lado, toque para el otro, habilitaciones largas, apariciones en el área rival. Y así llegaron las posibilidades para convertir. Elaboró dos netas y Central se asustó. El equipo local dispone de jugadores que no deben ser menos que otros, pero son distraídos, inseguros, casos Martín García, Boggino, Paglialunga o Núñez. Siempre estuvieron un tiempo atrás para arrancar, para marcar, para desplegarse. No le alcanza con el fervor de Zarif. Y encima a su bastonero, Ezequiel González, el único que desequilibra, las energías le alcanzan para cuarenta y cinco minutos y poquito más. El resto carece de capacidades anímicas. Y así, en dos maniobras, Luna puso el marcador empatado. Un dato refleja las distintas actualidades espirituales, que están por encima de sistemas y de tácticas. Y que certificó las tendencias iniciales. Núñez tuvo una oportunidad inmejorable para terminar el primer tiempo 3 a 2 a favor y la despilfarró por apurado, por falta de oficio. Ese oficio y olfato que le sobró a Lazzaro para perfilarse y resolver el pleito cerca del final. Esa no fue la única distancia anímica. Porque Tigre, con aciertos y con defectos debilidades defensivas que denunciaron Jérez y Arruabarrena, y también por el medio exhibió una identidad para jugar la pelota, pasársela sin urgencias, apostar al pase largo o buscar el contraataque con astucia. A Central parece que el apoyo multitudinario de su gente lo achica. Es un conjunto frágil, al que se lo puede arrear sin problemas en su propia cancha. Alfaro va a necesitar de cien infladores psicológicos para enderezar este plantel y debe acertar, además, en las incorporaciones, caso contrario sólo un milagro lo salvará de penar con el promedio. Por eso fue previsible el resultado final. Fue cuestión de tiempo. Y eso que Islas desvió dos disparos complicados de Zarif y de Zelaya lanzados desde lejos. Pero en la cancha se apreció que Tigre podía acertar el tercero por el volumen de su desenvolvimiento. Porque estaba convencido de lo que hacía. Eso, convencido. Lo de Central fue una auténtica quimera: buscó con intentos forzados en función colectiva. Entregó una muestra gratis de inexperiencia. Y carece de un líder que pueda darle ánimo al resto. Esta vez mejoró Franzoia, pero no tuvo socios. Lo raro es que el entrenador no lo pueda ordenar definitivamente. Por más que grite, sus dirigidos no se tienen fe, ni confianza. Nada. Tigre desfiló por Rosario. Y convalidó su imagen con sus armas tradicionales: prolijidad, confianza, inteligencia, estilo. En desventaja o en ventaja. Sufriendo o disfrutando, manejó el partido, incluso cuando la agobiante temperatura lo empujó a quedarse más cerca de Islas que de Broun. Tigre está en la punta por derecho propio. Ofreció otra lección simple y contundente de cómo y para qué se juega, imponiendo la vieja idea de respetar y querer la pelota. Vale Tigre, vale.

Los tres entrenadores que están punteros y sus voces

Ischia, Russo y Cagna hablaron, tras los resultados que posibilitaron que la última fecha tenga tres líderes
El entrenador de San Lorenzo de Almagro, Miguel Ángel Russo, subrayó que su equipo irá "hasta el final" en el Torneo Apertura, tras la victoria de los santos ante Independiente 4-1 en el Bajo Flores. "Quiero darle las gracias a la gente y decirle que vamos hasta el final, como lo marca la tradición de este club", sostuvo el director técnico tras la victoria de su equipo que le posibilitó llegar a la cima del campeonato, que ahora comparte con Boca Juniors y Tigre. "Este equipo siempre tuvo actitud, no hay que enloquecerse cuando se juega mal y bienvenido sea volver a jugar tan bien", dijo. Con respecto a la definición del Apertura, el ex entrenador de Vélez, Boca, Lanús, Estudiantes y Rosario Central consideró que todos los equipos están "iguales, muy parejos, y no se puede saber quién la tiene más difícil". Por su parte, el director técnico de Boca, Carlos Ischia, le transmitió toda la confianza al plantel tras el empate frente a Gimnasia de La Plata y aseguró que sigue pensando en el título. Ischia se mostró confiado y afirmó: "Sigo pensando que podemos ser campeones, si no me voy a mi casa". En referencia al tropezón de la tarde del domingo, indicó que "hay que seguir, luchar y pelearla". Además, el entrenador "xeneize" resaltó que se encuentra "dolido" porque quería ganar y remarcó el esfuerzo que hicieron los jugadores, aún con un jugador menos. Por último, sostuvo que van a ganar el próximo domingo frente a Colón en La Bombonera, porque "no queda otra". "Nosotros queremos ganar sí o sí, no nos queda otra el domingo. Esto es así, tenemos mucha confianza y mucha fe, así que seguimos luchando", concluyó. Finalmente, el DT de Tigre, Diego Cagna, se mostró entusiasmado tras la gran victoria conseguida en Rosario y dijo que lo de sus dirigidos fue "espectacular". "Hoy demostramos que estamos vivos y en la pelea por el título", manifestó el entrenador del conjunto que ahora comparte la cima con Boca y San Lorenzo. "Lo importante es que nosotros ganamos. Pase lo que pase seguimos vivos hasta la última fecha. Reaccionamos, estamos en la pelea de vuelta, estamos vivos", puntualizó, tras revertir un 2 a 0 en contra frente a Central.

Cagna: “Nos cuesta arrancar bien los partidos”

Luego del partido, Diego Cagna, gran partícipe de este presente lleno de felicidad para los de Victoria, dijo que fue “impresionante” el partido que su equipo le dio vuelta ayer a Central, y que le permitió quedar en la cima del torneo con Boca y San Lorenzo, con 36 unidades.

Sabiendo que lo que se consiguió es muy importante, pero no definitivo, el DT reconoció que “falta una fecha todavía, pero lo importante es que ganamos y seguimos vivos”. Sí, nadie puede quitarle a este Tigre la ilusión de ser campeón, a falta de una fecha para que finalice el Apertura. Con respecto al encuentro frente al Canalla, que lo vio a Tigre muy rápido en desventaja, Cagna reconoció el mal arranque y deslizó que “nos cuesta arrancar bien los partidos”, recordando que en el encuentro anterior, frente a River, también empezó perdiendo. Por su parte, la gran figura de la tarde, Carlos Luna, se mostró feliz por la actuación de su equipo y recalcó que “todo el equipo hace posible que yo levante el nivel”. El chino está pasando por un momento excelente y lleva marcados 5 tantos en los últimos tres partidos. Por último, Leandro Lázzaro fue un poco mas allá y sostuvo: “Si hay que jugar desempate, nos quedamos hasta Reyes”.

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