EN VIVO!!

FM RDT EN VIVO

FM RDT 106.9 mhz de Don Torcuato al mundo entero!

ESCUCHA EN VIVO POR INTERNET

viernes, 16 de mayo de 2008

Dominique y José celebran hoy el milagro de seguir viviendo

Fueron trasplantados; estaban muy graves, en la lista de emergencia nacional.

Era una postal impensada un año atrás. Pero tan soñada y esperada que merecía ser cierta. Dominique y José juegan juntos y comparten algo que defendieron como héroes: la vida. Festejan hoy su "primer" cumpleaños, aunque él tiene dos y ella, seis. Hace exactamente un año, la solidaridad de una familia devolvió a "Domy" y a José la posibilidad de disfrutar de una vida que se les apagaba de a poco. Después de estar nueve meses conectada a un corazón artificial, Dominique Lescano recibió el "de verdad", que necesitaba para vivir. El mismo día, José Noriega Velázquez tuvo su segunda oportunidad: le trasplantaron el hígado que esperaba hacía ocho meses. Dominique y José recibieron los órganos de la misma persona, una chiquita salteña que falleció en un accidente doméstico. Los Noriega son de Venezuela; los Lescano, de Córdoba. Se conocieron en las peores horas y siguen en contacto. "Nos tenemos mucho cariño", dice Lidia, la mamá de José. LA NACION los reunió ayer, en la casa de Domy. No hizo falta mucho para que los chicos jugaran, ajenos a la conversación de los grandes. Los dos hacen una vida casi normal. Juegan, se ríen, bailan. Van a la escuela: ella estrenó su primer grado y él empezó en salita de tres. No tienen demasiadas secuelas de aquellas horas en las que sus vidas estaban en peligro. Sí deben tomar más recaudos que otros chicos y conservan algunos miedos extras. "Tiene temores que va superando. Ahora que puede hacer gimnasia eso la soltó más, le permitió otra integración -cuenta Conrado, el papá de "Domy"-. No sabés cómo la cuidan los maestros y los chicos. ¡Cómo la retan cuando la ven con el barbijo bajo!" Domy no habla de lo que pasó, pero cuando se enoja suelta algunas cosas. "Ella siente que tiene que defender su libertad. Dice que su libertad es distinta de la de los otros chicos y nos hace planteos de las cosas que no puede hacer", cuenta Marcela, la mamá. Virus, gripes y diarreas tuvieron a maltraer a José. Pero lejos está el fantasma del rechazo. "Pensar que hace un año estaba desesperada con este niño. Hoy estamos felices, nos cambió la vida", comenta Lidia. -¿Qué aprendieron de esto? -A tener fe, constancia, fortaleza... y alegría -respira hondo-. Quiero que la gente sepa que valió la pena darle la oportunidad a este niño. Una miocardiopatía restrictiva había puesto a "Domy" primera en la lista de espera del Incucai. No era sencillo encontrar un corazón acorde con su pequeño tamaño. Para sobrevivir, fue conectada a uno artificial, traído desde Alemania. Lo tuvo un tiempo récord: no había registros de alguien que hubiera sobrevivido tanto con un corazón artificial. Día a día José nació con una atresia de vías biliares. En Venezuela, su país, no operan a niños de menos de 25 kilos y él pesaba nueve. Lidia vendió lo que tenía, dejó su trabajo de contadora y vino a Buenos Aires. La salud de su hijo se diluía con los días. De alguna manera, las dos familias sintieron el exilio, la distancia del resto de los afectos. Destacan a todas las personas que fueron su sostén en esas horas y hoy son el apoyo de otros que atraviesan esa angustia. Ninguno sabe cuándo podrán volver a sus casas, a las de antes. "Tenemos que quedarnos un tiempo más, aunque él ya puede viajar", comenta Lidia. Mientras tanto, le da las últimas pinceladas al grupo de padres Hijos de la Esperanza, que se propondrá acompañar en la espera de la donación de órganos, enseñar cómo cuidar a estos pacientes y promover la conciencia sobre la necesidad de donar. "Los médicos hablan de dos años más en la Capital y, a medida que nos quedamos, Domy y Jacinto, el hermano, van creando su círculo de amigos en esta ciudad. Son muchas cosas para poner en la balanza", explica Conrado. José habla a media lengua pero se hace entender: su ídolo es el jugador Román Riquelme. Al mes de la operación, aprendió a caminar, y hoy no para. Baila, canta, dibuja en la libreta de esta cronista. "Aquí el que manda es él", se ataja Ana, la abuela. "Cuando me preguntan si tengo un solo hijo se sorprenden cuando les digo que no. Es que siento que tengo muchos, todos los que viven lo que pasó mi Joseíto son como míos", dice Lidia con un hilo de voz. José celebrará hoy su nuevo cumpleaños con sus compañeritos del jardín. "Domy" lo hará esta noche en una reunión con médicos y enfermeros. Una fiesta doble para una fecha inolvidable.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario de la noticia:

Archivo del blog